unplaneta

Sinopsis

El mundo está en jaque. Un dictador demente ha declarado un terrible ultimátum: en veinticuatro horas ejecutará un ataque nuclear masivo que pondrá en peligro la vida de todo el planeta.

Es entonces cuando aparece Gaudior, un unicornio venido del espacio que acompaña a Charles Wallace en un peligroso viaje a diferentes momentos del pasado. El propio Charles se adentrará físicamente en cuatro personas de tiempos remotos. Al mirar tras sus ojos, él comenzará a comprender las consecuencias cósmicas de las acciones de todo ser humano, y se convertirá en testigo de la transformación del mundo hasta nuestros días.

Pero cada segundo cuenta y la amenaza es inminente. ¿Podrá Charles Wallace, con la ayuda de Gaudior y su hermana Meg, impedir el desastre?

En esta tercera parte de El Quinteto del Tiempo, Madeleine L’Engle ofrece un visionario análisis de la influencia del hombre en su entorno, y una aventura sin igual a través del espacio y del tiempo.

 

Primeras impresiones

Cuando leí Una arruga en el tiempo quedé con ganas de más. Cuando vi la adaptación al cine, Un viaje en el tiempo, no estuve seguro de haber querido más, pero tuve la esperanza de que necesitaba leer otro libro más de la saga para desquitar el mal sabor de boca. Después de terminar con Un planeta a la deriva, ahora no estoy seguro de querer algo…

ADVERTENCIA: Posibles spoilers de Una arruga en el tiempo y Una grieta en el espacio.

Mi reseña

Una arruga en el tiempo, primer libro de esta serie, resultó ser una historia muy emocionante. A pesar de que es un libro que está dirigido principalmente al público infantil tiene elementos de ciencia ficción que resultan interesantes para cualquier lector, sumado a eso tenemos una historia con paisajes fantásticos cargados de mucha creatividad y una no tan sutil crítica social de la época.

¿Por qué hago mención de mi experiencia con el primer libro? Bueno, al empezar con Un planeta a la deriva esperaba algo de esa misma experiencia. De antemano sabía que algunos personajes no volverían a hacer su aparición, pero aun así tenía altas expectativas después de leer los primeros dos títulos.

Un planeta a la deriva, nos presenta nuevamente a la familia Murry con algunos cambios, como una Meg casada y un Charles Wallace adolescente. Los personajes siguen siendo creíbles y conservan la personalidad con la que estamos acostumbrados. Hasta ahí todo está bien. Es la historia la que, en mi opinión, parece pertenecer a otra serie. L’Engle sigue haciendo uso de la ciencia ficción y de alegorías religiosas para contarnos una historia que se hace un poco tediosa y repetitiva.

Mentiría si dijera que recuerdo el nombre de todos los personajes y lugares. Lo cierto es que el problema, que se supone es el motor de la historia, va quedando en el olvido hasta que es relevante otra vez, y no parece ser necesario durante todo el desarrollo.

Conclusión

Un planeta a la deriva se lee como experimento filosófico y religioso de L’Engle. No hay duda de que la creatividad y la fantasía que la caracterizan siguen ahí, pero por alguna razón la lectura, en lo personal, se volvió pesada y estuve dudando acerca de abandonarla por completo.

Calificación

rating3

¿Dónde lo compro?

Gracias a Océano México por el ejemplar para esta reseña.

 

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