13reasons

Para esta fecha es muy probable que la mayoría de ustedes ya haya terminado de ver la serie de 13 Reasons Why (Por trece razones) en Netflix, basada en el libro del mismo nombre por Jay Asher.

Durante elbinge watching había momentos en los que no sabía si dejar de ver la pantalla por la empatía que sentía por el personaje protagónico en cuestión o porque la ficción de una serie de televisión empezaba a sentirse como nuestra realidad.

Estos son algunos pensamientos sin orden de lo que pude rescatar después de ver Por trece razones. ADVERTENCIA: No hay ningún spoiler explícito, pero es posible que algunos comentarios o ideas hablen sobre cosas en específico acerca de la serie.

justin

1. No nos conocemos tanto como creemos

Justin, el chico deportista y popular en la escuela no era el chico feliz y contento en su propia casa.

Estamos tan acostumbrados a ver a nuestros amigos todos los días, e incluso creemos conocerlos tanto, que cuando hacen o dicen algo que no está dentro del manual que hemos escrito sobre ellos, se nos hace extraño. Ignoramos que el tiempo que pasamos juntos es apenas una fracción de su vida y que hay cosas, hábitos y otras (sí, otras) personas que no conocemos y que afectan su vida tanto como ellos afectan la nuestra.

Ponerme en el lugar de la otra persona e intentar ver las cosas desde su punto de vista es algo útil cuando no entendemos porque hablan o dicen ciertas cosas. Es así cuando empezamos a entender el por qué de muchas de sus acciones y palabras. La falta de empatía hacia los demás es el inicio de muchas frustraciones personales.

2. Mi idioma no es tu idioma

Mr. Porter, el consejero de la escuela, parecía tener el conocimiento necesario para ser el mejor en su área, pero al mismo tiempo no lograba conectar con los estudiantes.

Si algo me quedó claro es que las diferencias culturales, de edad o de nuestro trasfondo familiar afectan la manera en que vemos el mundo y al mismo tiempo afecta nuestra comunicación con los demás.

Muchas veces sentimos que no logramos comunicar lo que queremos, ya sea con nuestros padres o amigos. La solución no es darse por vencido, sino tratar de diferentes maneras hasta que logre hacer sentir a la otra persona lo que siento o lo que creo. Hay veces que necesitamos aprender el “idioma” de la otra persona para poder decir lo que hay dentro de nosotros.

3. Hay alguien que se preocupa por ti

¿En serio? Si, en serio. Todos pasamos por momentos en los que sentimos que peleamos solos, que el mundo está confabulando en contra nuestra y que la mala suerte en nuestra vida parece eterna. La realidad es que el sentirnos así es normal, pero a veces eso nos hace ciegos a las demás personas a nuestro alrededor como en el caso de Hannah y sus padres. Es verdad que no siempre nos toca tener a los mejores padres o amigos a nuestro alrededor, pero es igual de verdad que siempre habrá alguien dispuesto a escucharnos y sobre todo, hacer algo al respecto.

4. No puedo perder la esperanza

Es extraño juzgar los motivos que un personaje ficticio pudiera haber tenido para suicidarse, pero definitivamente para  Hannah Baker, la falta de esperanza de que las cosas podían mejorar fue uno de ellos.

No importa que tan mal se vea el panorama frente a ti, no puedes permitirte perder la esperanza. ¿Cuál esperanza? Como la que tienes cuando entras a un túnel oscuro con la esperanza de que habrá una salida tarde o temprano. Como la que tienes cuando tu y tu mejor amigo o amiga se dejan de hablar porque se pelearon y esperas a que las cosas se arreglen.

hanna

5. No quiero recibir una caja de cassettes grabados

Las grabaciones fueron un recurso literario que ayudó a que la historia tuviera algo más de sentido para los que estábamos viendo como sucedían las cosas “desde afuera”, pero sin lugar a dudas creo que a nadie le gustaría recibir una caja como la que recibieron los compañeros de Hannah.

Cuando digo que no quiero recibir una, me refiero a que yo puedo ser parte de que ni siquiera exista una caja que haya que pasar. En la serie, Clay presenció varias de las malas experiencias por las que pasó Hannah y sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, solo fue un espectador más que no hizo nada al respecto porque no consideraba que esas experiencias fueran tan relevantes.

Conclusión

No estaba tan seguro de publicar este artículo porque está escrito desde una perspectiva bastante personal. Si ustedes ya leyeron o vieron la serie, ¿que opinan? ¿les gustó el libro o la serie? ¿se sintieron identificados con algún personaje?

Por trece razones es publicado en México por VRYA

¿Dónde lo compro?

Anuncios